Saludos a todos.
El día de ayer se publicó en REFORMA, un artículo de SARA CANTERA en el que tuvimos el gusto de colaborar.
(Obtenga el artículo en PDF haciendo clic AQUÍ) ©REFORMA
En él, se analiza el espectro que la medicina está tomando [como negocio] con base en la proporción Médico General / Especialista. Las preguntas básicas que Sara Cantera nos hacía, basándose en las cifras que obtuvo de la OCDE eran: ¿Están desapareciendo los Médicos Generales? ¿Por qué buscan convertirse en Especialistas?
Aunque para quienes conocemos el área de la medicina y la salud la respuesta es simple (se gana más dinero), hay un trasfondo importante que analizar cuando revisamos la estructura de los Servicios de Salud en México.
Es verdad que el Médico General es y debe ser la piedra angular de todo sistema de salud. En los sistemas de 'medicina socializada', dónde el pagador es el gobierno (Canadá y muchos países de Europa), el Médico General se encarga de los programas básicos de medicina preventiva y salud materno-infantil. De la misma forma capta, diagnostica y remite los pacientes al Especialista, los cuales regresan con él o ella para seguimiento, ya que el Médico General es considerado siempre como su Médico tratante.
En los Estados Unidos funciona de manera similar ya que aunque la Medicina sea privada, los sistemas de salud de prepago, 'HMOs' y aseguradoras, verifican que la línea de atención sea respetada y en todo momento se mantenga un seguimiento por parte del Médico General o el Médico Familiar.
En México, ésta línea de control de la salud funciona únicamente en el sector público? y a su modo. Es decir: aunque es verdad que en Europa y en Estados Unidos los Médicos Generales pueden estar sujetos a estándares de eficiencia en cuanto a la optimización de los recursos, y por ello deben sustentar cuando refieren a un paciente al Especialista; en México se ha logrado crear un sistema perverso en el que los pacientes que quieren recibir la mejor atención, deben de terminar pagando más.
Razones:
1.- En México no contamos con una medicina privada que garantice una adecuado flujo de los pacientes a través de los niveles de atención. Si un Médico General refiere a un paciente con un Especialista, lo más probable es que éste paciente ya no regrese con su Médico General.
De hecho los paciente prefieren acudir directamente a los Especialistas, ya que saben que el acudir primero con un Médico General, solamente les aumentará una paso más en el proceso.
2.- En el caso del IMSS, ISSSTE, etc., el primer nivel de atención (el Médico 'Familiar') está creado teóricamente para resolver el 90% de los problemas de salud desde su inicio y hacer medicina preventiva. Sin embargo, en la práctica vemos que éste nivel se ha convertido en un filtro, diseñado casi exclusivamente para prevenir que el paciente abarrote los siguientes niveles de especialización.
Así, es común observar a personas que tardan más de uno o dos años con 'tratamiento' para un dolor de vesícula biliar antes de ser referidos a un Especialista; o pacientes con Altzheimer que nunca serán valorados por un Neurólogo, por que ?según el juicio del primer nivel de atención- son ancianos deteriorados y 'ya no hay nada más que hacer'.
Aunque ciertamente se ha dotado al primer nivel de atención de medicamentos para tratar padecimientos como la Hipertensión Arterial, los medicamentos más modernos y efectivos en el Cuadro Básico solamente pueden ser prescritos por los Especialistas, en caso de que el paciente no responda a los primeros. En muchas ocasiones, para cuando el paciente llega a éste punto se ha deteriorado más en su salud si no es que ya trae bastantes complicaciones.
Lo mismo ocurre con los estudios de Laboratorio y Gabinete. Los Médicos Familiares solamente pueden solicitar algunos muy limitados. Por ejemplo, en el caso de nuestro paciente de la vesícula, el Médico General no está autorizado a solicitar un Ultrasonido; primero debe de referir al paciente al Especialista y deberá 'justificar' plenamente su decisión para no ser penalizado.
Ante éste panorama, los pacientes institucionales con algo de recursos terminan acudiendo a la medicina privada, concretamente al Médico Especialista.
En toda esta ecuación, observamos como el Médico General privado ha perdido un lugar importante en la cadena. Es por ello que se observan dos tendencias importantes: El incremento en el interés de los estudiantes por especializarse, y el creciente 'encarecimiento' de los costos de la consulta médica privada, mientras que la medicina institucional se rezaga cada vez más en sus estándares con relación al resto del mundo.