Convirtiendo tu producto en un hábito

Uno de los mayores logros que una empresa puede alcanzar es que su producto (o servicio) forme parte de la rutina de sus usuarios, es decir, que no puedan vivir sin él.

Lograr esto sin lugar a dudas es algo difícil e implica mucho trabajo, pero una vez que se alcanza dicho resultado los beneficios son incalculables.

Para dejar más claro lo anterior tomemos como ejemplo al iPod®. Este producto era prácticamente desconocido para gran parte del mercado, sin embargo logro convertirse en una pieza fundamental en el día a día de las personas, ejercitarse o viajar sin llevar consigo este dispositivo era impensable.

¿Cómo hacer para que las personas usen tus productos siempre?

Como podrás suponer, no existe una respuesta concreta ni fórmula para alcanzar tal éxito, sin embargo si tenemos unos cuantos consejos que te guiarán en el camino.

El primer paso viene desde el diseño mismo del producto ya que una de las principales características que debe poseer es que debe ser fácil de usar. Si nuestro producto es intuitivo, responsivo y práctico, las personas no dudarán en usarlo una y otra vez, lo cual es el cimiento de los nuevos hábitos.

Otro de los puntos que tu producto debe tener es que debe brindar al usuario algo de valor. Tu producto debe estar pensado en cubrir las necesidades de tus usuarios para así poder posicionarse dentro de su rutina. Retomando el ejemplo del iPod, aparte de ser fácil de usar y su gran diseño funcional, les brindó a las personas la posibilidad de hacer más ameno el paso del tiempo con música, algo que sin lugar a dudas, todos valoramos.

Las personas también valoran cuando un producto les facilita sus labores diarias. No hace falta que tu producto sea de uso personal y cotidiano como una escoba o un desodorante para convertirse en parte de un hábito, por ejemplo herramientas como Slack o SalesforceIQ están pensadas para servir únicamente en un ámbito muy específico, sin embargo cumplen tan bien su función (comunicación interna y organización respectivamente) que son parte fundamental dentro de los procesos habituales de las empresas.

Para poder cubrir estos requisitos hace falta conocerlos, observar a las personas y sus hábitos nos permitirá trazar el camino a seguir e indicarnos que aspectos abordar para poder incidir en su vida. La manera más fácil y efectiva de lograr esto es mediante la retroalimentación, esta práctica nos permitirá conocer mejor a los consumidores que usarán nuestros productos, al igual que nos brindará un panorama más extenso y tomar mejores decisiones para poder lograr esa tan anhelada conexión emocional entre nuestro producto y el usuario.

Existen muchas maneras de lograr esta retroalimentación, puedes hacerlo mediante pequeñas encuestas en tu mismo sitio web o inclusive puedes hacer encuestas de satisfaccion respecto a tu producto, esta clase de prácticas son muy benéficas ya que además de otorgarle valor a la opinión del consumidor, te permitirá decidir las posibles acciones a realizar para convertir tu producto en un hábito para tus usuarios.

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