¿De qué manera ejercemos poder?

Desde los tiempos de la creación de la humanidad hasta el presente el ser humano ha estado en una incesante búsqueda. Aun cuando nació en el paraíso terrenal donde tenía todo lo necesario para vivir en tranquilidad y en paz, sus acciones lo llevaron a ser expulsado del mismo. Los filósofos modernos, entre ellos Federico Nietzsche, dijo en algún momento de su brillante carrera: “cada vez que encuentro a un ser vivo descubro una voluntad de poder”; Rafael Echeverría en su libro Ontología del lenguaje señala que: “el poder es consustancial a la vida humana. Vivir para el ser humano es estar inevitablemente arrojado en el camino del poder”, es decir, todo ser humano desde su nacimiento hasta el mismo instante de partir hacia el oriente próximo está en la búsqueda del poder.

Rafael Echeverría ha planteado que el hombre es un ser social que necesita de otros seres humanos para crearse y para desarrollar todo su intelecto y su potencialidad, este planteamiento filosófico  me lleva a ver al hombre como un ser gregario que se mueve y vive  en manadas o en sociedades, más sin embargo el hombre también mantiene una profunda conciencia de lo individual, de su propio yo. Esta conciencia de lo individual sobre lo colectivo lo lleva a querer imponer sus criterios o voluntad sobre los otros; naciendo así el deseo de Poder.

El juego del Poder

El mundo en el que vivimos nos presenta un  enorme desafío con el constante cambio en la condiciones sociales, tecnológicas, económicas, de relaciones interpersonales, de nuevas y rápidas formas de comunicación que hace que nuestro sentido de pertenencia se vea afectado y veamos amenazado nuestro poder sobre las cosas que nos rodean. Te invito a leer: “Gestiona el sentido de pertenencia de tus empleados”; Es la existencia en esta vida la que importa, es lo que haces o dejas de hacer lo que te dará las satisfacciones y al final saber que tus acciones han construido un legado importante para el resto de la sociedad.

El escritor Michael Korda señala que todo en la vida se reduce a un interesante juego de poder. “El cual es sencillo y su objetivo principal es saber que quieres y alcanzarlo”. Este juego se realiza bajo la premisa de La relatividad de Albert Einstein quien nos plantea que: Una causa no producirá el efecto deseado, sino que ante una acción que usted desarrolle hay millones de posibles resultados, y con sus percepciones, con el contexto y con otras variables será  que usted decidirá si fue bueno o no el resultado obtenido.

La concepción del poder

Durante los últimos 100 años han permeado a todos los seres humanos planteamientos ideológicos de corrientes que hasta son contrarias entre sí, contrayendo en la mente del hombre común una amalgama de creencias difusas y limitantes acerca de lo que es el poder y su uso.

Es así como la concepción Judea-cristiana que establece que el poder es malo, que el poder corrompe a las personas y el poder absoluto es un pecado tan abominable como el matar a otro ser humano, se ha sumado la concepción marxista que el poder es de una clase social para dominar a otra clase social. Llevándolos a inducir en las personas y  las empresa a sentir mucho temor por el poder y por las personas que lo ostentan.

Muchos líderes tanto de las organizaciones empresariales, líderes políticos y peor aún, usted como esposo o esposa, como jefe de familia, han desarrollado una relación quejica, tóxica con el ejercicio del poder. Si es que no logran demostrar que se están sacrificando por los demás al momento de ejercer las posiciones de poder, sienten que no lo están haciendo bien. ¿Se puede fabricar el liderazgo innovador?

Es común escuchar decir a un gerente o Líder: “yo que me sacrifico tanto por ustedes”,  “Es muy difícil estar pendiente de todo y todos en esta empresa, a veces quisiera ser un simple empleado”, “Gobernar es muy difícil”, olvidándose de todas las cosas que hicieron o hacen para alcanzar y mantener el poder. La solución es muy fácil: cedan el puesto a otro que sí desee asumir el poder con sus momentos duros y con las cosas buenas que también implica. A este Líder Tóxico le gusta ser temido, su estrategia: la agresividad, y su arma favorita: la cólera.

Para mi, la concepción del poder con la que más coincido es la que conocí por allá en los inicios de la década del 2000 de la mano de Rafael Echeverría, el cual establece que el poder es una distinción lingüística, una distinción que hacemos con el  lenguaje. Como acto lingüístico la ontología del lenguaje establece al poder como un juicio que emite un observador e implica a su vez el juicio de quien lo observa. Es la valoración perceptiva sobre la capacidad de generar acción por parte de una persona que sobre la propia acción a que hace referencia el acto lingüístico en sí. De manera práctica si un gerente señala que aumentará o disminuirá los sueldos y salarios de sus trabajadores; las persona le otorgan más poder a esa afirmación; que si esa misma afirmación o declaración la hiciesen el conserje de la empresa o el chofer del mismo jefe.

Poder sobre otros

De las diversas formas de manifestarse o de utilizar el poder la que me causa más fascinación es la “poder sobre otros”, es esa relación cotidiana, a veces espontánea, o muy consciente entre dos o más personas en la cual alguien busca imponer su propia palabra a la otra. Cuando sostenemos una conversación con otro ser humano siempre está de manera tácita el impulso de dominar e imponer nuestros criterios e ideas sin importar si nos están pidiendo ayuda o no, sin importar qué tanto sabe usted del tema que se está tratando.

La manera de ejercer este poder es muy sencilla y a la vez difícil, el truco es hacer que la gente haga lo que quieres que hagan y les guste, se trata de persuadirlos y convencerlo  de que desean lo mismo que tú deseas.

Recuerde que el poder está no quien ejerce sino en quien lo acepta.

Te invito a leer también: La inspiracion como fuente de transformación de la organización.

¡COLABORA CON NOSOTROS!

En QuestionPro necesitamos tu talento, si quieres colaborar en nuestro blog da click aquí


Autor:
Coach Norberto Peña
Tel: 0414 2634338
Mail: norbertopq@hotmail.com
Twitter: @maturincoaching